Irán instaló este miércoles la primera placa de combustible nuclear de fabricación nacional en el reactor de investigación de Teherán en una ceremonia solemne que contó con la participación activa del presidente Mahmud Ahmadineyad. Paralelamente los medios de la república islámica anunciaron la puesta en marcha de centrífugas de cuarta generación para enriquecer el uranio en la planta nuclear de Natanz.