Desde el Palacio de Miraflores (sede del gobierno) de Caracas, el mandatario instó a los beneficiaros de ambas misiones a organizarse en comités para erradicar con mayor fuerza los niveles de pobreza.
“Deberíamos ir articulando comités de la Gran Misión Hijos de Venezuela", porque “hay que darle a cada quien según sus necesidades. Es una cosa elemental (...) Tenemos que salir del individualismo que nos va limitando al egoísmo”, afirmó.
El mandatario informó que en la Misión en Amor Mayor se han registrado más de un millón 367 mil personas, mientras que en la Misión Hijos de Venezuela se han registrado un millón 151 mil 770.
“Estas misiones fueron impulsadas desde lo más profundo de mi alma. En total suman más de dos millones (...) Lo cierto es que hemos bajado la pobreza en Venezuela en más de 60 por ciento”, apuntó.
El Jefe de Estado aprobó, durante su participación en el acto, 179,7 millones de bólivares (más de 41 mil 627 millones de dólares) para la construcción de instituciones educativas para niños con discapacidades.
“Donde hay pobreza y donde hay miseria, para allá hay que mandar más recursos”, expresó Chávez.
En diciembre pasado Chávez, anunció la firma del decreto de la Gran Misión en Amor Mayor, proyecto social que busca beneficiar a las personas de avanzada edad con una pensión monetaria otorgada por el Estado, con el objetivo de contribuir a eliminar la pobreza extrema de la nación suramericana.
Esta estrategia gubernamental está orientada para que los adultos que no lograron cotizar en el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) puedan cobrar pensiones de vejez homologadas con el salario mínimo establecido en el país, el más alto de toda América Latina.
Por otra parte, la Misión Hijos de Venezuela establece la entrega de ayuda económica a las adolescentes y adultas embarazadas, hogares con niños menores de 18 años de edad y con discapacitados severos, que vivan en condiciones de extrema pobreza.
El programa asigna mensualmente 430 bolívares (cerca de 100 dólares) a adolescentes embarazadas, mientras que las familias con personas discapacitadas reciben una ayuda de 600 bolívares (139 dólares).
También ofrece opciones de estudio, empleos, desarrollo y reinserción social, además de viabilizar el acceso a viviendas y servicios de salud.