Los COE preparan simulacros y capacitan a pobladores ante un eventual tsunami.
Sin embargo, ya anticipó los primeros pasos que ejecuta el Gobierno en materia de prevención de desastres y uno de ellos tiene que ver con la capacitación.Con la creación de la Secretaría Nacional de Gestión, en el 2008, se articularon las diferentes instituciones encargadas de la prevención y de auxilio a damnificados. Es así como la Defensa Civil, Cuerpo de Bomberos y Fuerzas Armadas junto con los municipios, forman los Comités de Operación de Emergencia (COE) cantonales y provinciales para prevenir y enfrentar eventualidades.
Sin embargo, los fenómenos sísmicos producidos en Haití y en Chile han alertado a la ciudadanía y estos organismos. En las zonas costeras las precauciones aumentan, toda vez que el riesgo de maremotos o tsunamis es latente.
“La gente está consciente de que puede haber un tsunami, por eso las instituciones tienen que continuamente educar e informar a la población sobre cómo enfrentar este riesgo”, manifiesta Hipólito Muñoz, educador del cantón Santa Elena.
Recuerda que con el tsunami ocurrido en Indonesia, hace varios años, en las áreas urbanas y comunas de la península de Santa Elena se empezó a informar a la gente sobre este fenómeno, qué los causan y cómo enfrentarlos.
“Pero después como que las mismas autoridades y la gente se olvidaron y ahora de nuevo hablan de prevención y capacitación”, asegura este morador.
Sus palabras coinciden con las del alcalde de Salinas, Paúl Borbor, quien manifiesta que, en efecto, a raíz del terremoto y posterior tsunami en Chile nuevamente las autoridades se han reunido para emprender iniciativas que recuerden a la comunidad sobre los riesgos de estos fenómenos naturales.
Incluso, dice, para esta semana se empezará, en Salinas, una serie de simulacros de evacuación, a fin de tener preparada a la población.
En Manabí y Esmeraldas la situación es similar. Autoridades locales y comunas que se sitúan a lo largo de la franja costera empiezan a entregar y recibir información. En Puerto López, por ejemplo, el Cuerpo de Bomberos instaló desde hace algún tiempo un sistema de altavoces para informar a la comunidad en caso de producirse una alerta de tsunami.
Pero se busca que estas labores se fortalezcan con educación permanente. La secretaria Nacional de Gestión de Riesgo, María del Pilar Cornejo, afirma que debido a la escasa atención que se ha dado en prevención de desastres, las tareas se han efectuado en forma dispersa y focalizadas.
“Lo importante es tener una acción articulada entre todos los organismos a cargo de la prevención de riesgos, pero este es un proceso que tomará algunos años”, advierte la funcionaria.
Como ejemplo cita que con el material impreso (trípticos y folletería), señalética y otras acciones logística se ha iniciado una concienciación que en adelante tiene que ser sostenida y no solo cuando ocurra una eventualidad.
Otro recurso que se utilizará desde este año es la educación desde los planteles primarios y secundarios, para que sepan los estudiantes lo que deben de hacer en caso de que se registre una alerta de tsunami u otra catástrofe natural.
“Es importante la educación sostenida, pero eso es a largo plazo”, manifiesta la funcionaria.
Pero también considera importante que la gente tome conciencia y sepa del riesgo inminente que significa vivir en asentamientos cercanos a las riberas de un río o del mar. Eso fue lo que ocurrió en Esmeraldas, sobre todo en Muisne, donde a causa de los aguajes de enero decenas de casas quedaron destruidas.
“Allí cabe una reubicación de las familias, caso contrario éstas siempre tendrán problemas de inundación ”, dice.






